Escriben

Imaginación y corazón para transformar las palabras en historias.

En ocasiones regresan de las nubes y entonces…

  • RAFA ORDÓÑEZ

    Y a mí me dio por escribir. Y contaba cuentos y escribía y contaba y escribía y comía pipas y escribía y corregía y, a veces, estornudaba...

  • JOSÉ ANTONIO RUIZ

    Nació en Madrid en 1972 y lució rodilleras en los pantalones hasta bien entrada la pubertad. Ahora que vive en Finlandia...

  • GABRIELA RUBIO

    Nieta de un escultor y una francesa, su infancia estuvo marcada por la compañía de los dibujos de academia de su abuelo, y de los cómics de Tintín y Asterix que su madre compraba...

  • NONO GRANERO

    Nono Granero nació en blanco y negro, justo en el momento en que Massiel ganaba el Festival de la Canción de Eurovisión...

  • AURORA RUÁ

    Cuando sea mayor quiere ser constructora de historias. Como es poco disciplinada, no entrena a diario, qué va... Recoge las palabras que encuentra por ahí, amontonadas en un rincón...

  • TXABI ARNAL

    Quise escribir La isla del tesoro, pero un amigo me contó que un tal Robert Louis se me había adelantado...

  • ESTRELLA ORTIZ

    Nada más nacer, la comadrona le dijo a mi madre: Conchi, has tenido una lectora. Como eran otros tiempos, eso no cayó demasiado bien en mi familia...

  • NIÑOCACTUS

    De pequeño le gustaba tan poco comer, y tanto los cuentos, que sus padres prometieron regalarle un libro cada vez que engordase un kilo. No recuerda bien cuándo dejaron de hacerlo, pero ya era tarde...

  • GRACIA IGLESIAS

    ¿Queréis saber un secreto? Dicen que una vez Gracia salió de la caja de un mago. ¿Os imagináis? Tuvo que ser genial. Eso le pasó ya de mayor, pero está claro que desde pequeñita...

  • PABLO ALBO

    Pablo Albo, de madre alicantina y padre manchego, nació en Alicante y ahora vive en Albacete. De niño, lunes sí y lunes no, salía corriendo para llegar de los primeros al bibliobús...

  • FERNANDO RUBIO

    Me he comprado –bien barato- un atrapa-cuentos. Antes, los cuentos, montones de ellos, pasaban por mi cabeza. Se acercaban, me saludaban y se iban. Ahora, cuando los veo venir...

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